Número 13 Junio 2011

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El Kit de Herramientas Pedagógicas Básicas

Es cierto que no todos los recursos valen para todas las situaciones, ni todos sabemos aplicarlos a la perfección desde el principio, y es posible que en ocasiones no sepamos muy bien cuándo utilizar uno u otro. Lograr ser un buen educador se consigue con la práctica y la experiencia, y será necesaria también una dosis de imaginación que nos ayude a adaptar cada uno de estos ocho recursos a la situación requerida y a la edad de nuestro hijo.

Madrid | Junio 2011 | Alejandro Iglesias | Pedagogo y tutor de la UP on-line

¿Cuántas veces nos habría gustado saber qué hacer en cada momento con nuestros hijos? ¿Cuántas veces nos hemos preguntado si nos habremos pasado con ese castigo o si hemos sido demasiado blandos? ¿Y cuántas veces nos hemos tirado de los pelos porque no sabemos qué hacer para conseguir que estudie, o que recoja su ropa?

Y es que, aunque a todos nos gustaría que existiese un libro de recetas de educación que nos dijese qué hacer para lograr cada objetivo educativo con nuestros hijos, desgraciadamente no existe. Cada persona es un mundo, como dice la frase popular, y le afectan miles de circunstancias y de factores que harán que las estrategias educativas que sigamos con cada uno de nosotros tengan que ser especializadas para cada individuo.

Sin embargo, nuestras estructuras biológicas y psicológicas de aprendizaje son las mismas, por tanto sí que debe haber algo común en todos nosotros a la hora de aprender. La psicología y la pedagogía, cuando se refieren al aprendizaje dan siempre las mismas pautas de actuación, se pueden resumir en ocho, y desde la UP las hemos definido como el “Kit de herramientas pedagógicas básicas”. Son las siguientes:

1ª - Seleccionar las experiencias y la información que el niño recibe:
Los padres son los mediadores de las experiencias que el niño recibe en sus primeros años, momento en el cual están conformando su imagen y representación de la realidad. Es muy importante que el temperamento de los niños, que es una serie de preferencias y pautas de respuestas afectivas con las que ya nacen, se adapte y sintonice bien con su imagen de la realidad.
Con este recurso propondremos límites a nuestros hijos para crear un marco donde puedan desarrollarse sintiéndose seguros.

2ª - La repetición:
Herramientas pedagógicas básicasLa repetición permite fijar en la memoria los aprendizajes y consigue la adquisición de hábitos, de forma que se automaticen los comportamientos deseables. Si un niño automatiza el ritual de hacer los deberes nada más llegar a casa no tendrá que luchar contra la decisión de hacer las tareas o ponerse a jugar. Los rituales organizan la realidad y la hacen previsible, dando seguridad a nuestros hijos y facilitando la aceptación.
La repetición es necesaria para cualquier aprendizaje, incluso para aplicar este “kit de herramientas”.

3ª - Los premios:
Las escuelas conductistas revelaron que el ser humano tiende a repetir las acciones que le provocan placer o que de algún modo han sido premiadas. Por tanto, es importante premiar todas las acciones y conductas que queremos que se mantengan porque son deseables. A esto también se le conoce como refuerzo.
Hay que tener en cuenta que lo que a unas personas les sirve como premio no tiene porque valerle a otras y es importante no confundir un premio con meros regalos, en ocasiones será mucho más efectivo un elogio o decirle lo orgullosos que os sentís que un premio material.

4ª - El castigo:
El castigo es el opuesto a los premios y los refuerzos, su utilidad es para evitar que una conducta o actuación que no es deseable no se vuelva a repetir. Un castigo rara vez provocará que un niño genere una respuesta nueva, solo inhibe la conducta desacertada.
A la hora de aplicar un castigo hay que analizar cuál es la causa de la conducta, pues si un comportamiento inadecuado ha sido provocado por problemas como la impulsividad, la falta de habilidades sociales para comunicarse con otro, el desconocimiento, etc., no será útil.
Es importante que en el castigo el niño entienda las razones de la sanción, que la sanción sea firme y se cumpla y que el niño tenga la oportunidad de arrepentirse y poder resarcir el mal que ha hecho. Todo esto ayudará a que la conducta inadecuada no se repita.

5ª - El ejemplo:
Uno de los mecanismos de aprendizaje más importantes en el ser humano es la imitación. Los niños imitan a las personas que admiran para parecerse a ellas y van aprendiendo sus idiomas, valores y costumbres.
La imitación puede ser espontánea, como esta que acabo de comentar, o dirigida, en la cual el educador guía una actividad al aprendiz y luego le deja que la repita solo corrigiéndole si es necesario.

6ª - El cambio de creencias:
Durante mucho tiempo se pensó desde la psicología que un estímulo del ambiente provocaba directamente una respuesta en las personas. Sin embargo, otra corriente psicológica completó esta teoría afirmando que los estímulos eran interpretados por los individuos en función de las creencias que tuvieran de sí mismos y del mundo cambiando el tipo de respuesta que se podía dar.
Esto se traduce a que niños que se sienten inseguros, vulnerables o poco inteligentes darán respuestas y adquirirán aprendizajes diferentes que si se sienten seguros, capaces e inteligentes. Por ello este recurso educativo consistirá en hacer ver a estos niños que son capaces y analizar sus creencias negativas para desmitificarlas.

7ª - El cambio de deseos y sentimientos:
El placer, la vinculación social y el afán de superarse son elementos que funcionan como motivadores en cualquier individuo. El reto de este objetivo consiste en traducir de qué manera se dan estas tres motivaciones en nuestros hijos, y una vez descubiertas enlazarlas para que potencien los aprendizajes concretos que queremos lograr.
Así mismo, debemos conocer qué sentimientos nos hacen despertar nuestro interés e iniciativa a aprender. Este es posiblemente uno de los recursos más útiles para aprender pero a la vez de los más difíciles de aplicar en las situaciones reales.

8ª -  El razonamiento:
Cada vez que se le pida al niño que haga alguna tarea para su aprendizaje, o que se le de una orden, debemos explicarles las razones por las que lo debe hacer. Es posible que en muchas ocasiones parezca que no sirve de nada, sin embargo, el niño aceptará mucho mejor las normas justificadas que otras que no entienda o le puedan parecer injustas.

Estos ocho recursos son los planteamientos necesarios para poder preparar al niño hacia el aprendizaje, y cuando realizamos alguna acción educativa los estamos utilizando. Como hemos dicho al principio, no existe un libro de recetas para cada circunstancia y situación, sin embargo, conocer estos ocho recursos nos ayudará a adaptarlos y encontrar nuestra receta personal y especializada para cada caso.