Número 16 Enero 2012

Imprimir
CEIP La Navata, una Experiencia de Trabajo por Proyectos

Eneñar y aprender por proyectos permite poner en marcha el modelo educativo que la directora del CEIP La Navata (Madrid) define como "el de una educación integral en conocimientos, destrezas y valores en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social". Una experiencia que ofrece al estudiante la posibilidad de generar algo que tenga valor personal o social fuera del centro educativo y el entorno escolar lo que sin duda le otorga un valor añadido a la tarea de estudiar y aprender.

Madrid | Enero 2012 | Rosa María Baz Lorenzo | Directora del CEIP La Navata (Madrid)


Colegio de GalapagarEl CEIP la Navata es un centro público del municipio de Galapagar que nació con la intención de hacer realidad los principios de calidad que entendemos debe tener la escuela pública. Actualmente somos un centro de línea dos (dos aulas por nivel), con 437 alumnos y alumnas, de los cuales 415 utilizan el servicio de comedor escolar y 148 el transporte. El centro está ubicado en el barrio de La Navata a 3 Km. del casco urbano, por lo que escolarizamos alumnado de ambas zonas. La población que asiste al colegio es bastante heterogénea. Por un lado, familias con un nivel socio-económico y cultural medio y por otro, familias con situaciones más desfavorables.

El Trabajo por Proyectos

Enseñar y aprender por proyectos nos permite poner en marcha el modelo educativo que defendemos para nuestros alumnos y alumnas: “una educación integral en conocimientos, destrezas y valores en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social”. Nos compromete con la educación de personas críticas, autónomas y cooperativas, fomentando su creatividad y la capacidad de adaptación a situaciones nuevas, desde la tolerancia y el respeto.

Enseñar y aprender por proyectos nos permite a llevar a la práctica, a la actividad cotidiana del aula, los principios que definen nuestro proyecto educativo desde sus inicios:

La Atención a la Diversidad: valorada como una riqueza y una oportunidad de ofrecer diferentes respuestas educativas a distintos modos de aprendizaje. Aprender por proyectos es aprender investigando, partiendo de las necesidades e intereses del alumnado y con el objetivo de que ese aprendizaje sea útil para su vida. Es por tanto un proceso individual de construcción personal y un proceso social en cuanto que es interactivo y abierto. Los proyectos permiten ajustar los intereses, la motivación y las necesidades a cada alumno y alumna.

La Participación: Los niños y las niñas participan activamente en la toma de decisiones de su propio proceso de enseñanza y aprendizaje, de su propio “proyecto educativo”:

uno

En la elección del tema de trabajo, haciendo propuestas individuales o en grupo y dando razones sobre el interés del tema que se propone. Finalmente decidiendo sobre las diferentes propuestas.

dos

En la elaboración y desarrollo del proceso de trabajo:

baz

Qué sabemos sobre este tema (conocimientos previos).

baz

Qué queremos aprender (curiosidad, interés, motivación).

baz

Cómo nos vamos a organizar (distribución de trabajo y responsabilidades).

baz

Dónde buscamos la información y cómo la organizamos (búsqueda de información y recursos).

baz

Cómo comunicamos lo que hemos aprendido a los demás (comunicación).

baz

Qué hemos aprendido y qué nos queda por saber (evaluación).

La Comunicación: entendida como la capacidad para expresar y comprender los diferentes lenguajes y aplicarlos al intercambio comunicativo entre las personas, a la creación de producciones personales, a la recogida de información, al aprendizaje de nuevos conocimientos, a la resolución dialogada de los conflictos y a la expresión de las emociones y sentimientos.

Educación Ambiental: Tenemos la suerte de disfrutar de un entorno natural rico en múltiples recursos que nos permiten aprender directamente de la observación y la experimentación, lo que potencia actitudes de respeto, reflexión y análisis hacia el medio ambiente y de implicación en su cuidado y mejora. Pero no sólo, también son fundamentales para el desarrollo de los proyectos los aspectos sociales, culturales e históricos que entran en el centro a través de numerosas actividades complementarias: exposiciones, conciertos, teatro, visitas educativas, charlas, conferencias, etc. que se integran dentro del proceso de trabajo. Todos ellos enmarcados en un modelo de convivencia que pone en juego diferentes valores, formas de organización, sistemas de relación, pautas para resolver conflictos y modos de expresar sentimientos.

El reto, por tanto, consiste en programar, desarrollar y evaluar procesos de aprendizaje significativo desde lo más cercano, desde la vida. En realidad, los proyectos son los temas de trabajo que “nos sirven de excusa” para despertar el interés, el pensamiento y las emociones. Nos permiten relacionar lo nuevo con lo que ya sabemos, desarrollar todas las Competencias Básicas y organizar de manera globalizada los contenidos del currículo. Respetar este proceso natural de aprendizaje, implicando a los niños y las niñas en la planificación y realización de una tarea común, supone crear una dinámica en el aula, globalizada, individualizada y que además favorece la cooperación, la tolerancia y el respeto.

De lo dicho hasta ahora se desprende que trabajar por proyectos no es un hecho aislado en el centro. Este enfoque tiene necesariamente otras repercusiones metodológicas y organizativas fundamentales tanto a nivel de centro como en el aula.

En el Centro

Esta opción metodológica necesita una gama más amplia de recursos (fungibles, didácticos, impresos, tecnológicos). El alumno no tiene sus propios materiales, sus libros de texto. Esto nos lleva a la necesidad de organizarlos y gestionarlos de forma compartida a través de una Asociación Gestora de Material y Visitas, cuya responsabilidad recae en las familias. Supone llegar a acuerdos y tomar decisiones importantes sobre los criterios de adjudicación de tutorías, de organización de los apoyos y refuerzos del alumnado, sobre la organización de los horarios del profesorado y el alumnado, sobre los criterios para realizar sustituciones, etc. Implica distribuir los recursos materiales y sobre todo personales teniendo como referencias fundamentales:

bve

¿Qué necesitan nuestros niños y niñas? (el alumnado como eje organizador de la actividad docente).

bve

¿Quién necesita más? (priorizar).

bve

¿Qué tenemos? (ajuste a la realidad).

bve

¿Cómo los podemos rentabilizar mejor? (rentabilizar los recursos al máximo).

Obliga a tejer una red constante de coordinación entre el profesorado (tutores, especialistas y apoyos), de trabajo en equipo, que  multiplica las reuniones, complica las discusiones y alarga la toma de decisiones. Es más complicado, pero sin duda, más efectivo. Asimismo, es importante la coordinación con el resto del personal no docente del servicio de comedor escolar, transporte y actividades extraescolares para intentar que la intervención educativa con el alumnado sea lo más coherente posible.

En las Aulas

Planteamos un modelo de organización del aula acorde con los principios enunciados y que pasa por:

Organización del Alumnado: Distribución de responsabilidades en la asamblea (secretario, moderador, fruta, menú…) y dentro del aula con respecto a los grupos de trabajo, el material, la biblioteca, etc. Participación de dos representantes de cada aula de Primaria en la Asamblea de Representantes. Participación en comisiones mixtas. Actividades de nivel y ciclo (talleres, salidas, piscina, etc.)

Organización del Espacio: en zonas de trabajo o rincones desde infantil hasta 6º que conlleva la organización del espacio, de los materiales y de los planes de trabajo semanales. El espacio como elemento comunicador, el espacio agradable, el cuidado del espacio.

Organización de los Materiales y Recursos: Prescindir del libro de texto único para todos los alumnos, exige contar con otro tipo de recursos variados y que deben irse ampliando y reponiendo cada año (material fungible y didáctico, libros de texto, libros de consulta y lectura…). Además, son recursos fundamentales las bibliotecas de aula y de centro, el aula de informática y las aulas de pizarras digitales.

Organización del Tiempo: el horario no se organiza por áreas sino en momentos de trabajo: asamblea (rutinas, presentación de materiales, lectura de noticias, texto libre, actividades de convivencia y resolución de conflictos, etc.), rincones y zonas, proyecto, gran grupo, talleres, especialidades y actividades complementarias.

¿Y Las Familias?

Las familias de nuestro centro tienen un papel activo fundamental para acompañarnos y compartir con nosotros el proceso educativo de sus hijas e hijos. La participación de las madres y los padres es uno de los ejes que nos definen como escuela, pues entendemos que no tiene sentido educar a nuestros alumnos sin compartir esa responsabilidad con sus familias. Las familias participan directamente en el aula y en el desarrollo de los proyectos:

bro

Acompañando cada mañana y recogiendo a sus hijos directamente en el aula.

bro

Colaborando en las rutinas de fruta (cada niño o niña trae la fruta diariamente para todos los compañeros de la clase); lavado de vasos, platos, toallas, sábanas.

bro

Aportando materiales y propuestas para el desarrollo de los proyectos.

bro

Participando directamente en actividades del aula: charlas, exposiciones, conferencias, etc.

bro

Participando directamente en talleres, actividades complementarias, fiestas, etc.

A nivel más general, en el Centro:

bro

Participan en los órganos de gobierno y participación (Consejo Escolar, AMPA)

bro

Existe la figura del vocal de aula (dos por aula), que forman la Junta de Vocales.

bro

En las Comisiones Mixtas (Biblioteca, Eco-escuela, TIC)

bro

En la Asociación Gestora de Material y Visitas.

bro

En la fiesta del Proyecto de Centro y la Fiesta de la Solidaridad.

En general, las familias de nuestra escuela están encantadas de poder vivir desde cerca el día a día de sus hijos en el cole. Muchas eligen este centro por esa razón. También es cierto que hay quien tiene dudas o le cuesta más aceptar el modelo. No olvidemos que es un centro público abierto a cualquier familia y que para muchas es el de referencia por cercanía al domicilio.

No somos ajenos a las dificultades que tiene para el profesorado, y para las propias familias, la implicación tan directa en la escuela. Escuchar activamente, debatir, negociar, tomar decisiones compartidas, etc. es más complicado pero nos enriquece como profesionales, como madres y padres y como personas. No me quiero olvidar del resto del personal no docente que forma parte de esta Comunidad Educativa y que comparte cada día con nosotros la responsabilidad de educar a nuestros niños y niñas.

¿Y El Profesorado?

Trabajar por proyectos y por tanto trabajar en este centro es duro, ¿por qué negarlo?, pero compensa. Supone mucho trabajo y seguramente un compromiso personal que va más allá de lo estrictamente profesional. Supone tener claro un modelo de educación, creérselo e ir hacia él con todas las ganas. No deja indiferente. Pero es cierto que a este centro llega profesorado nuevo que lo desconoce y que poco a poco tiene que ir integrándose (o no). El papel de los demás compañeros y compañeras en la acogida y el acompañamiento es determinante. Y por supuesto, el claustro es heterogéneo, como todos.

Trabajar por proyectos agobia un poco más pero estimula mucho más. Estimula a buscar nuevas ideas, nuevos recursos. A escuchar a los niños y niñas, a recoger sus ideas, a contar con ellos. Un libro de texto es el mismo para todos, un proyecto de trabajo es único para cada uno. Nos ayuda a pensar constantemente (aunque a veces sea muy deprisa) sobre el trabajo que hacemos, nos obliga a buscar, a cambiar, a adaptar, etc.

Por tanto, es imprescindible el trabajo en equipo, el apoyo de las compañeras y compañeros, el intercambio de ideas, de materiales, de experiencias. Te hace sentir valorada (también cuestionada) y valorar el trabajo de los demás. No olvidemos que el desarrollo de proyectos implica que es el profesorado el que tiene que hacer el ajuste de objetivos y contenidos a los temas de trabajo. Y éste es un trabajo previo, que se continúa en el desarrollo del proyecto y que se cierra al final. Las programaciones de aula son necesariamente abiertas, que se van ajustando a medida que evoluciona el proceso de trabajo. Además del trabajo en equipo entendemos que es imprescindible la formación en equipo que nos permita reflexionar sobre la propia práctica y seguir avanzando. Nos permite ser más autónomos en la organización de nuestro trabajo, más espontáneos, más creativos, aunque el tiempo nos persiga constantemente.

Por supuesto no somos ajenos, en absoluto, a la realidad educativa actual. A las dificultades, a la normativa, a los recortes, a las prioridades de nuestros gobiernos. Nos movemos entre ellos y el convencimiento de que otra escuela pública es posible y hacia ella seguimos caminando.