Número 07 Mayo - Junio 2010

Las Funciones del Orientador Educativo

La orientación educativa es muy importante en el sistema educativo actual. Los orientadores son la pieza clave para detectar a tiempo cualquier problemática educativa o personal en los alumnos, asesorar al profesorado y a las familias.

Madrid |Mayo 2010 | Juan Antonio Planas Domingo | Presidente de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España. 


Tanto en España como en el resto de la Unión Europea los educadores y las familias coinciden en el papel importantísimo de los Servicios de Orientación en los Sistemas Educativos. Son la pieza clave para detectar a tiempo cualquier problemática educativa o personal en los alumnos, pueden asesorar al profesorado y también pueden incidir directamente en las familias. El nuevo rol de la orientación debe ser mucho más ambicioso dirigido a la formación y al asesoramiento al profesorado y de las familias y no tanto a las intervenciones clínicas centradas en unos pocos alumnos. En la nueva dimensión de la orientación debe abarcar a toda la Comunidad educativa, es decir, a la totalidad de los alumnos, de los profesores y de las familias.

Juan Antonio PlanasLos miembros de los servicios de orientación son precisos para la detección y tratamiento de los problemas de aprendizaje, determinan la escolarización en los diversos programas existentes: integración, compensatoria, diversificación curricular, de aprendizaje básico, altas capacidades, etc.; orientan en las diversas salidas educativas y laborales, pueden asesorar al profesorado en cuestiones metodológicas y organizativas; pueden incidir directamente en las familias y son claves para el buen funcionamiento de los nuevos programas educativos.

La hipótesis que planteamos es que reforzando los servicios de orientación se contribuiría a mejorar las alarmantes cifras de abandono y fracaso escolar del sistema educativo español.

Es necesario recalcar sobre la importancia en el asesoramiento a las familias, porque la sociedad es cada vez más compleja. Las familias lo tienen mucho más difícil. En frecuente encontrar en nuestras aulas problemas como celos, ansiedad, estrés, desobediencia, temores irracionales, agresividad verbal, violencia física, trastorno negativista desafiante, trastornos alimentarios, etc. Con las exigencias laborales o con los diferentes tipos de familias aparecen problemas desconocidos hasta ahora. Por tanto, hacen falta profesionales preparados en esas problemáticas tan específicas y con un profundo conocimiento de las necesidades educativas y laborales de nuestra sociedad. Se hace necesario un buen sistema de orientación desde la primera infancia hasta la madurez y hay que reivindicar que se invierta en prevención y se potencie la orientación a lo largo de toda la vida. Y para ello es necesario que haya los suficientes orientadores para que puedan dedicar el tiempo necesario para hablar y hacer un seguimiento de cada intervención.

Cuando una madre está desesperada porque su hijo adolescente no le obedece o ese padre que ya no sabe qué hacer para que su hija desmotivada no abandone los estudios, quien mejor que el orientador del centro educativo para asesorarles. A veces conjuntamente con el profesor tutor o en otros momentos a solas, el orientador propondrá medidas para paliar estos problemas pero en otros casos habrá que informar de determinados servicios sanitarios o sociales y, desde luego, dando pautas de cómo actuar a las propias familias.