Número 08 Julio - Agosto 2010

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"Mis Abuelos Me Cuidan". Dr. Joaquín Ybarra Huesa
Joaquín Ybarra

El Doctor Ybarra lleva muchos años en contacto permanente con todo lo que tiene que ver con los niños, los mayores, la evolución de la medicina en la sociedad, la investigación… Pediatra y Director de la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud (EVES), un órgano adscrito a la Consejería de Sanidad de la Generalitat Valenciana para el apoyo científico-técnico en materia de investigación y docencia, ha publicado, con la colaboración de Sacramento Pinazo, "Mis Abuelos Me Cuidan". Una guía para los "canguros" del siglo XXI.

Madrid | Julio 2010 | Cortijo Enríquez


Pregunta. ¿Por qué una guía para los abuelos?

Respuesta. En los últimos años asistimos a un nuevo fenómeno social propiciado por la incorporación de la mujer al mundo laboral: son muchos los abuelos y abuelas que atienden y se responsabilizan del cuidado de sus nietos, a quienes atienden en sustitución de los padres, si no todo el día, sí diariamente de modo habitual. Hoy en día los niños pasan más tiempo con los abuelos de lo que nunca antes habían pasado y contribuyen muy activamente en el cuidado y la socialización de los niños, de sus nietos.

Los abuelos de hoy eran los padres y madres de hace 25, 30 ó 40 años. Ellos aprendieron a cuidar a sus hijos como se hacía entonces, pero muchas de las pautas que conocieron e incluso de las normas que los puericultores aconsejábamos, han cambiado. Los abuelos, para cuidar a sus nietos del mejor modo posible, necesitan saber qué ha cambiado y por qué.

Además, ejercer de abuelos no es igual que ejercer de padres. En una familia feliz, hace falta una comunicación clara y directa para caminar en el mismo sentido y que cada uno ejerza su rol.


P. Ahora, con las vacaciones de verano, los niños no tienen colegio. ¿Dónde acaba el placer de ser abuelos y empieza la “obligación” de serlo? ¿Los abuelos tienen miedo a decir basta?

R. Hace años las personas mayores eran consideradas sólo como objeto de atención. Hoy no, pero es indudable que los abuelos que participan en el cuidado de sus nietos deben tener tiempo también para su propio cuidado, dormir lo suficiente, hacer ejercicio, y tener la opción de mantener sus relaciones sociales y actividades de ocio,…Muchos abuelos, sin embargo, son capaces de renunciar a todo por atender a sus nietos. Los nietos son un regalo que hace rejuvenecer a los abuelos. Para la mayoría de ellos no hay satisfacción mayor que dedicar la parte más libre y desinteresada de su vida a construir el futuro de sus nietos. Los abuelos vuelven a su infancia con sus nietos, juegan con ellos, reviven recuerdos felices y se sienten útiles. Por eso, los abuelos casi siempre dicen sí a lo que se les pide. Basta que se haga referencia al nieto para que el abuelo experimente una inyección de vitalidad y sea capaz de multiplicarse. Acordar el grado de compromiso, la dedicación que los abuelos asumen, es la primera regla de juego.


P. ¿Los abuelos deben tener la responsabilidad de educar como los padres o no deben aplicar el rol de padre o madre?

R. La educación de los hijos es una competencia de los padres. Pero es evidente que con demasiada frecuencia los padres, y a menudo las madres, disponen de poco tiempo para sus hijos y las encuestas nos dicen que los niños que están solos son menos felices. Por desgracia para los padres y los hijos, ese tiempo que los padres no pueden dedicar a  sus hijos pequeños, es un tiempo que no volverá. En estos casos, en las afortunadas familias que tienen abuelos a su disposición, estos, no tienen más remedio que hacer de abuelos pero también, en parte, de padres, en un equilibrio que requiere de todo su sentido común.

Es normal que los abuelos mimen y consientan a los nietos, pero establecer normas y límites en el comportamiento de los niños es sumamente beneficioso para su educación y, en ello, los abuelos deben actuar de acuerdo con las directrices de los padres. Lo contrario origina desafío, confusión y desórdenes en la conducta.


P. ¿En qué podemos ayudar a los abuelos en la labor educativa de sus nietos?

R. He oído decir a muchos abuelos que ellos no quieren educar a sus nietos, que ellos están para consentirles. Y he oído decir a algunos padres que ellos delegan la educación en los abuelos y que lo que digan los abuelos va a misa.

En realidad, es cierto que los abuelos no sólo colaboran en el cuidado de los nietos, también educan, a veces casi sin darse cuenta, con su palabra y con su ejemplo (“apaga la luz, que se gasta sin necesidad”, “cierra bien el grifo que el agua es un bien escaso”, “vamos a echar la basura al contenedor”, “hay que lavarse los dientes”, “no debemos saltarnos el semáforo”, “no interrumpas”,…). Los abuelos además inculcan valores, porque todo abuelo quiere que su nieto sea buena gente, y  proporcionan a los niños información de su propio pasado y eso les hace comprender que son diferentes eslabones de un misma cadena familiar.

Los abuelos serán a menudo mediadores en los desacuerdos de padres e hijos y, aunque nunca deben interferir en la educación de los padres, sí pueden, sutilmente, dar un punto de vista que induzca a sus nietos a la reflexión. En ocasiones se plantean conflictos entre padres y abuelos por la educación de los niños pero hablar entre ellos, sin hacer críticas en presencia de los pequeños, permitirá una educación más formativa y profunda.

No existen recetas únicas pero es cierto que hay algunos elementos que facilitarán la relación y la labor educativa de los abuelos hacia sus nietos: comunicación clara, cercana y fluida, diálogo, amor, dar valor, incrementar la autoestima, poner normas y límites, valorar el esfuerzo, motivar, educar en libertad.


P. ¿Se abusa muchas veces de los abuelos? ¿Existe el síndrome de los abuelos esclavos?

R. Casi todos los abuelos y abuelas experimentan una gran satisfacción cuidando a sus nietos. Sin embargo, todos conocemos algún caso de abuelos, generalmente abuelas, desbordados por sus nuevas obligaciones cotidianas. Hay que comprender que no es lo mismo tener 60 años que 75, lo que condiciona que una misma carga pueda resultar o no excesiva, ni es lo mismo cuidar a un nieto que a tres. Lo mejor es comunicarse con sinceridad y establecer los límites que garanticen una relación equilibrada y saludable entre abuelos, padres y nietos. Muchas veces las abuelas no serán capaces de quejarse hasta que su abnegación quiebre su salud física o psíquica.

Los hijos deberían demostrar siempre con su afecto el respeto y gratitud que los mayores merecen por su aportación a la conciliación de la vida familiar y laboral y no deberían consentir nunca llegar a esta situación. Aportación, a veces, en estos tiempos, también económica, que puede colocar a los abuelos en situaciones bien difíciles.

 

Joaquín Ybarra Huesa

Pediatra y Director de la Escuela Valencia de Estudios de la Salud (EVES) de la Generalitat Valenciana

     Los abuelos me cuidan

   "Mis abuelos me cuidan"

     Joaquín Ybarra Huesa

    Grupo Editorial ICM,

    2008

    Colección Mi Pediatra