Número 10 Diciembre 2010

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Educación de Alumnos con Necesidades Especiales

Desde hace décadas, se contempla en la ley educativa española la necesidad de favorecer los progresos de integración escolar, en centros educativos ordinarios, de alumnos con necesidades educativas especiales.

Madrid | Diciembre 2010 | Coti Coloma | Tutora de la UP


La ley ha evolucionado mucho desde entonces y este primer paso ha permitido que la mayoría de estos alumnos estén amparados bajo una ley que les permite acudir, hoy, a un centro educativo en condiciones de integración, adaptación y flexibilización. Este marco legal afecta a todos los centros sostenidos con fondos públicos ya sean de carácter público o concertado.

La escolarización de alumnos con necesidades educativas especiales en un centro de educación especial quedará reservado únicamente para aquellos casos en los que los requerimientos de apoyo y atenciones educativas derivadas de sus características personales no puedan ser atendidas dentro de las medidas de atención a la diversidad en los centros ordinarios.

La educación de alumnos con Necesidades EspecialesLas últimas estadísticas del Ministerio de Educación  dicen que, de media, un 1,9 % de los alumnos que acuden a nuestras aulas tienen necesidades educativas especiales siendo algo más bajo en Educación Infantil (0,8 %) y ESO (1,9 %) y algo más altas en la E. Primaria (2,0%). La atención a estos alumnos debe prestarse desde el mismo momento  en que se identifiquen sus necesidades, independientemente de su edad. De acuerdo a lo anterior, se promoverá siempre la escolarización temprana, en aulas de educación infantil, de los alumnos con necesidades educativas especiales para favorecer su adaptación social y el desarrollo de sus competencias de aprendizaje.

La Ley de Educación, del 3 de mayo del 2006, diferencia distintos tipos de alumnos con necesidades educativas especiales teniendo en cuenta, no solo el déficit de sus capacidades personales, sino también las dificultades específicas de aprendizaje, altas capacidades intelectuales, incorporación tardía al sistema educativo o circunstancias personales.

La escolarización integrada de alumnos con necesidades educativas especiales está considerada en tres variantes distintas: alumnos integrados en un grupo ordinario a tiempo completo, alumnos en un grupo ordinario con apoyos en periodos variables y alumnos en un aula de educación especial dentro de un centro ordinario.

Para determinar cuál de las anteriores opciones es más adecuada en cada caso se emite el dictamen de escolarización. Dicho dictamen es emitido por los equipos de orientación de las Consejerías de Educación. El dictamen es un informe que incluye datos sobre la determinación de las necesidades educativas especiales, una propuesta razonada de los apoyos y adaptaciones que el alumno requiera y una propuesta de la modalidad de escolarización óptima.

Previamente a la elaboración del dictamen se realizará una evaluación psicopedagógica con el fin de obtener la información relevante del alumno. Ésta evaluación psicopedagógica podrá ser realizada por los equipos de orientación educativa, los departamentos de orientación o los profesionales de la orientación educativa de los centros concertados. La evaluación contará con la participación del profesorado así como de otros profesionales que intervengan con el alumno.

Aunque el espíritu de la ley busca un respeto a la proporción de alumnos con necesidades educativas especiales en los centros sostenidos con fondos públicos de una misma zona, la realidad obliga a permitir una organización y agrupación de los alumnos con necesidades asociadas a un mismo tipo de discapacidad, con carácter preferente en determinados centros ordinarios para poder dar una adecuada respuesta educativa en relación al equipamiento del centro y a la dotación de profesionales de intervención específica.

El centro en el que se escolarice a los alumnos con necesidades educativas especiales será elegido por los padres o representantes legales del alumno, entre aquellos que reúnan los recursos adecuados al dictamen de escolarización y a los criterios generales de admisión del centro. El número de plazas reservadas para alumnos con necesidades educativas especiales varían de una comunidad a otras por lo que la proporción y reparto real de estos alumnos variará en función de la Comunidad en la que el alumno esté escolarizado.

A los alumnos con necesidades educativas especiales se les podrá flexibilizar la permanencia en cada etapa a un año más (o 2 menos en niños con altas capacidades) siempre que se considere beneficioso para el alumno, y la administración lo autorice de acuerdo a los términos que establece la ley.

La cantidad y el tipo de profesionales de que dispone un centro sostenido con fondos públicos, que tenga escolarizados a alumnos con necesidades educativas especiales, variará según: el número de alumnos de esta clase, el tipo y grado de discapacidad y las necesidades educativas que presente. Entre los profesionales que las necesidades de este tipo de alumnos encontramos a maestros especialiistas en audición y lenguaje, maestros de educación especial, especialistas en pedagogía terapeútica, educadores sociales, fisioterapeutas, etc.

La realidad es que, aunque la ley protege, ampara y dota de recursos de apoyo a los alumnos con necesidades educativas especiales, la atención real que puedan recibir depende, en gran medida, de la Comunidad a la que pertenece, los presupuestos destinados a este tipo de alumnado, la elaboración de un buen informe psicopedagógico y su consiguiente dictamen y la implicación y coordinación de los equipos presentes en su centro educativo.