Número 10 Diciembre 2010

Imprimir E-mail
Familias con Niños con Necesidades Educativas Especiales

La vida de una familia cambia desde el momento en que son conscientes de que su hijo tiene alguna discapacidad o una condición que puede influir en su desarrollo y adaptación al medio. Lo fundamental es que el niño y la familia encuentre el apoyo y los medios necesarios para construir una vida feliz y llena de posibilidades.

Madrid| Diciembre 2010 | Cayetana G. Hurtado de Mendoza  | Tutora de la UP


Familias con hijos con NEECuando hablamos de Niños con Necesidades Educativas Especiales (NEE) nos estamos refiriendo a aquellos que padecen discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales, que manifiestan trastornos graves de conducta o que se encuentran en situaciones sociales o culturales desfavorecidas. Son niños que por sus características personales tienen mayores dificultades para adaptarse a su contexto académico; ejemplos de ello podrían ser niños con síndrome de down, retraso madurativo, niños extranjeros que no hablan el idioma o con una cultura muy diferente, niños superdotados, con dificultades de aprendizaje, etc.

Por lo tanto, lo más indicado sería incluir dentro de esta categoría tanto las necesidades individuales que puede tener un niño en un momento dado y que el profesor puede solucionar con algún cambio estructural o metodológico, las necesidades que van más allá por su afectación y requieren de un trabajo multidisciplinar que demanda de la actuación de otros profesionales, como las  adaptaciones curriculares, del equipo orientador, etc; y, por último, existen NEE más complejas y de carácter crónico que en muchas ocasiones necesitan de escuelas especiales.

Las primeras respuestas de las familias son de mucha confusión, frustración, miedo, negación, pero, sobre todo, mucha incertidumbre, se hacen frecuentemente la pregunta de “¿Y ahora qué?”. Se encuentran sin información y sin recursos, y la primera reacción es la desesperanza. Una de las primeras cosas recomendables es la búsqueda de información y la toma de contacto con los profesionales adecuados.

La atención de los niños con necesidades especiales se aborda desde diversos ámbitos:

 Uno

Servicios de la salud, dependiendo de las características particulares de cada caso, pediatra, médico de cabecera, neurólogo, fisioterapeuta, etc.

 Dos

Servicios de educación, centrado en el equipo de orientación educativa y psicopedagógica compuesto por psicólogo, pedagogo, especialista en pedagogía terapéutica, maestro de educación especial, educador social, fisioterapeuta y en algún caso maestros especialistas en audición y lenguaje, que proporcionarán información concreta sobre sus necesidades educativas y orientarán hacia la modalidad de escolarización más adecuada.

 Tres

Servicios sociales, el trabajador social será el encargado de orientar y asesorar acerca de los recursos más adecuados para cada caso en particular. Ofrecerá información acerca de: Centros base, de valoración y calificación de minusvalías; ayudas específicas (individuales, de transporte especializado, de adaptación de la vivienda) y cómo acceder a ellas; certificados, pensiones y su tramitación; búsqueda de plazas en centros específicos (atención temprana, colegios de integración, etc.); ayuda a domicilio; contacto con federaciones, asociaciones de padres con problemas similares, etc.

Dependiendo del grado de afectación o de la necesidad de cada niño, su vida cotidiana se verá  condicionada en varios aspectos. Un tema a tener en cuenta es la relación con el resto de hermanos, la actitud debe ser de un trato igualitario en el que los otros hijos sean un apoyo y una fuente de aprendizaje, a nivel físico, puede encontrar condicionantes, por ejemplo, relacionados con el ocio, en los parques o en sitios habilitados para juegos infantiles, muchas veces la infraestructura no es la adecuada para ellos, y, se encuentran con dificultades de acceso, o en ocasiones, no podrá compartir el mismo tipo de juego que otros niños. En lo que se refiere a actividades extraescolares, se encontrarán con que muchas de ellas no serán accesibles, por ejemplo las relacionadas con el ejercicio físico, o en muchas ocasiones requerirán de un acompañante, a parte de ser la oferta de actividades más reducida. El tiempo de dedicación es otro aspecto a tratar, ya que muchas veces los padres no disponen del tiempo suficiente y tienen que recurrir a otros familiares, por no hablar de la economía, que en no pocas familias,  supone un gran esfuerzo por el gasto extra en medicación, profesionales, centros especializados o, en general, recursos para facilitar una adaptación más eficaz. Al igual que, en determinadas circunstancias, resulta necesaria una reestructuración en las viviendas o en el transporte.

.Centrándonos más en el ámbito personal, estos niños pueden tener dificultades de integración y relación con el resto de iguales debido a sus capacidades especiales, pudiendo sufrir, dependiendo del momento, rechazos. En el contexto académico, pueden experimentar problemas para seguir el ritmo de la clase e interiorizar los conceptos básicos, necesitan una atención más individualizada o adaptada a sus dificultades. Dependiendo de la gravedad pueden estar integrados dentro de un grupo ordinario a tiempo completo, con apoyo variable, o si lo necesita, acudir a un aula de educación especial. Por ello, es fundamental realizar una gran labor de búsqueda e informarse exhaustivamente de las características de los centros de enseñanza disponibles eligiendo el más acorde a las necesidades de cada niño.

Uno de los aspectos más importantes en la educación de estos niños es conseguir una adaptación adecuada y que logren desarrollar la autonomía personal necesaria que les permita llevar una vida independiente, laboral y personalmente satisfecha y, en definitiva, FELIZ. Para conseguir este objetivo, es necesario proporcionar al niño un ambiente adecuado y potenciador de sus cualidades y capacidades y prestar especial atención en poner a su disposición recursos que implementen sus carencias; por otro lado, la prevención y el trabajo temprano juegan un papel fundamental en ello. Es muy importante que todo este desarrollo se produzca en un contexto en el que no haya una sensación de fracaso y frustración por su parte. Es muy deseable que los  padres desde el principio mantengan una actitud normalizadora,  no ocultando el problema e informando de él en el colegio o a vecinos y familiares con el objetivo de un mayor entendimiento y aceptación, y por último, no dramatizando ni sobreprotegiendo al niño sino motivarle e ir ajustando su contexto proporcionándole retos que le permitan ir desarrollando y sacando el máximo partido a su potencial.

Más allá del desarrollo del potencial de cada niño, lo fundamental es que a su alrededor se encuentre con el apoyo, el respaldo y los medios necesarios para construir una vida plena. Parece claro que si la educación es importante en personas sin ningún tipo de dificultad añadida, en el caso de los niños con necesidades especiales cobra una mayor relevancia. Es necesario tomar conciencia de que su desarrollo personal está vinculado a las oportunidades que la sociedad, escuela y familia les brinde, por lo que es tarea de todos conseguir una adaptación e integración en todos los niveles.